jueves, 12 de noviembre de 2015

¿Por qué la Facultad de Humanidades y Educación ratificó su programación académica?



Quienes suscriben, profesor Luis Alfredo Angulo, Decano de la Facultad de Humanidades y Educación; profesora Belkis Bosetti, Coordinadora Académica de la Facultad; profesora Jo-Ann Peña, Directora de la Escuela de Historia; profesor Jorge Gómez, Director de la Escuela de Letras; profesora Mery López de Cordero, Directora de la Escuela de Educación; profesor Francisco Quiñonez, Director de la Escuela de Medios Audiovisuales; profesora Teadira Pérez, Directora de la Escuela de Idiomas Modernos; y, profesora Lilibeth Zambrano, Directora del Instituto de Investigaciones Literarias “Gonzalo Picón Febres”,  hacen públicas las razones por las cuales, en fecha 29 de septiembre del corriente año, el Consejo de la Facultad aprobó por unanimidad la ratificación de sus actividades académicas:

1. Esta decisión estuvo ajustada las conclusiones de las Asambleas convocadas por la APULA, los días 14 y 15 de septiembre, cuyo acuerdo fue el de un paro activo, así como  a la consulta que cada Director hiciera a los profesores  y que luego fue elevada al Decanato. En estos momentos en nuestra Facultad, según informaciones de cada Dirección de Escuela, más del 75% de los profesores están desarrollando sus actividades de docencia, aunque indican que el horario de contingencia no colabora ni con las clases en el turno de la tarde ni con el desarrollo de otras actividades académicas debido a la ausencia del personal administrativo y de estudiantes en general.

2. Este Consejo no desconoce las limitaciones y deficiencias técnicas y presupuestarias que sufrimos (al igual que toda la universidad), muy al contrario,  ha presentado al Consejo Universitario un informe completo de las mismas. Sin embargo, este  cuerpo decidió por UNANIMIDAD ratificar la programación académica puesto que como competencia de ley, a un cuerpo colegiado de este tipo, como máxima autoridad, es lo que le corresponde cumplir, en tanto que la academia es la función central de la universidad para que los estudiantes aprendan, para que vivan la realidad y defiendan su casa de estudios. El llamado a paro es una atribución que le corresponde a los entes gremiales, en tal sentido, es preciso dejar bien claro que se respetan las decisiones de los profesores de acatar o no el paro y que ,en consecuencia,  habrán de hacerse los ajustes necesarios para la reprogramación del semestre B-2015.

3.  El Consejo de Facultad reconoce el trabajo hecho por la Intergremial - ULA, sin embargo considera que mantenerse inamovibles en las decisiones, en estos momentos,  no está conduciendo a nada provechoso. Las circunstancias nos exigen plantear nuevos mecanismos de lucha gremial más efectivos y que movilicen a toda la comunidad universitaria, por muchas razones, entre ellas:

a. La situación en general de la universidad es tan precaria que los estudiantes, más temprano que tarde, se verán obligados a luchar para alcanzar la garantía de sus derechos. Pero esta lucha debe encararse con toda la comunidad universitaria comprometida y dejando bien claro que no es por culpa de nosotros, profesores y autoridades, que se detiene nuestra institución, sino por la negligencia de un gobierno al que no le importa la educación de calidad de sus estudiantes.

b. El conflicto debe culpabilizar a los verdaderos responsables pero en estos momentos, ante la opinión pública gracias a la hegemonía comunicacional del gobierno, los culpables de que no haya actividades docentes somos los profesores quienes, con toda razón, nos negamos a aceptar un aumento de unos cuantos cientos por ciento (según el MPPEUCT), en un país donde cerca del 80% gana sueldo mínimo. El "no reinicio de actividades" universitarias convocado por los gremios es valiente pero ingenuo, no presiona al gobierno, quien tiene hegemonía mediática para descalificarnos.

c. Lo pertinente es evitar que el 'paro activo' se convierta en argumento para que el gobierno, una vez más, nos convierta en los chivos expiatorios de sus desastres. Por el contrario, la lucha gremial ha de estar fundamentada en la práctica de todas nuestras actividades para que, desde los distintos espacios universitarios, podamos hacer un ejercicio de construcción de ciudadanía.

4. Por otro lado, con el presente modelo económico, a base de controles asfixiantes, no es posible resolver a fondo el problema salarial ni presupuestario de las universidades. Es bueno recordar que desde el 2007, la Universidad ha funcionado con presupuestos reconducidos que la han llevado inevitablemente al deterioro que hoy vive: falta de nuevas edificaciones, escaso mantenimiento de las instalaciones por falta de los insumos requeridos, obsolescencia de los equipos, poca capacidad de la plataforma de Internet y telefonía, escasa actualización y reposición del material biblio-hemerográfico, entre otros.  Al propio tiempo, el deterioro de los sueldos universitarios ocurrido en tiempos de bonanza petrolera hace que los logros socioeconómicos, que se han ido depreciando continuamente desde el 2007, se vuelvan cada vez más difíciles de recuperar en estos momentos de mengua económica del país, mediante una paralización de actividades sin poder comunicativo, en medio de una sociedad sometida a la dictadura de las necesidades más primarias.

5. Está claro que el aumento salarial es insuficiente, pero no habrá otro en el 2015, tampoco aprobarán un mejor presupuesto universitario, porque no hay soluciones a corto plazo para la economía venezolana.

6. De seguir con un esquema de lucha desmovilizador, sin la presencia vibrante de los estudiantes, se abre el camino para la sustitución de la autonomía por la ideología, y la entrega de los últimos espacios de libertad que el régimen no ha podido confiscar.

7. Asimismo, es bueno tener presente que la II CC Universitaria tiene una cláusula de contingencia, a la que puede recurrirse a partir del mes de abril del 2016, que abre la posibilidad de iniciar un nuevo ciclo de luchas por nuestras reivindicaciones.

8. Por otra parte, la declaración del 3 de noviembre de la Asamblea Nacional saliente incita al odio, define por su cuenta los términos del bien común, hace malabarismos lingüísticos, usa eufemismos y tuerce la realidad de los hechos con el propósito de pavimentar el camino de la intervención final de nuestra casa de estudio. La inactividad nos aísla y nos debilita. Por ello, la dirigencia universitaria está obligada a hacer la conexión entre la situación universitaria y la política nacional. Las elecciones del 6 de diciembre son el principal tema de interés de los venezolanos, del gobierno y de la oposición.

9. Es posible considerar entonces que, en enero del 2016, se pueda plantear a la nueva Asamblea Nacional, entre otros aspectos interesantes a la Universidad, la revisión puntual de la Ley Orgánica de Educación  que ha impedido las elecciones universitarias. Las universidades autónomas estarán en mejor posición  si van a la discusión con el gobierno nacional, teniendo el apoyo de una nueva Asamblea Nacional.

 10. Es oportuno dejar constancia expresa de que, el Consejo Universitario del lunes 2 de noviembre, también ratificó todas las programaciones académicas; de manera que el exhorto fue claro: irnos conduciendo hacia la “normalización” de todas las actividades docentes, de investigación y extensión, con las correspondientes toma de asistencia y realización de evaluaciones, así como el cumplimiento cabal de las tareas específicas del personal Administrativo, Técnico y Obrero, todo ello con miras a restablecer el horario regular de funcionamiento de todos nuestros espacios.

En Mérida a los 9 días del mes de noviembre de 2015


El Decano y Equipo Directivo de la Facultad:

Profesor  Luis Alfredo Angulo, Decano de la Facultad de Humanidades y Educación
Profesora Belkis Bosetti, Coordinadora Académica de la Facultad
Profesora  Jo-Ann Peña, Directora de la Escuela de Historia
Profesor  Jorge Gómez, Director de la Escuela de Letras
Profesora Mery López de Cordero, Directora de la Escuela de Educación
Profesor Francisco Quiñonez, Director de la Escuela de Medios Audiovisuales
Profesora  Teadira Pérez, Directora de la Escuela de Idiomas Modernos
Profesora  Lilibeth Zambrano, Directora del Instituto de Investigaciones Literarias “Gonzalo Picón Febres”

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