miércoles, 25 de noviembre de 2015

Expertos realizaron conversatorio sobre riesgos sísmicos - Prensa ULA



Universitarios y merideños deben mantener una cultura de riesgo sísmico
Expertos en materia de actividad sísmica de la Universidad de Los Andes, y de otros entes públicos de prevención y riesgo, realizaron un conversatorio denominado “Tormenta Sísmica”, en el auditorio Dr. William Lobo Quintero de la Facultad de Ingeniería, en el Complejo Universitario de La Hechicera, donde analizaron la situación presentada en los últimos días en el estado Mérida, con respecto a los sismos de considerable escala percibidos recientemente.


Esta actividad fue muy concurrida en la cual se percibe la preocupación de la población universitaria y merideña ante los actuales eventos sismológicos. En esta oportunidad encabezaron el conversatorio los profesores Raúl Estévez y José Choy, del Laboratorio de Geofísica de la Facultad de Ciencias, Pedro Rivero y Miguel Alvarado de la Facultad de Ingeniería, así como Alejandro Liñayo del Centro de Investigación en Gestión de Riesgos de Mérida (Cigir).

El director de la Escuela de Ingeniería Civil de la ULA y coordinador del conversatorio, Pedro Rivero, indicó que se ha considerado necesario llevar mensajes y planteamientos desde el punto de vista técnico para valorar de manera sucesiva los sucesos obtenidos en los últimos días. “Esta es una jornada que consideramos importante para poder capacitar de manera efectiva a la comunidad universitaria, así como ir un poco más allá y que las comunidades estén informadas sobre tales eventos sísmicos”.

Por su parte, el representante del Cigir, Alejandro Liñayo, explicó claramente que estos eventos naturales forman parte intrínseca del devenir del territorio venezolano, por lo que el ciudadano con esa realidad tiene que aprender a convivir con esa realidad.

“Es muy importante reforzar los preparativos y actuaciones ante un evento de mayor alarma, pero verdaderamente el problema que nosotros tenemos es un tema que apuntala al ordenamiento de la ciudad, de reconstruirla. El estado ha hecho unas inversiones en conocer los problemas de vulnerabilidad de algunas edificaciones, es decir, en términos de conocimientos e investigaciones estamos excelentes, pero hay que hacer un esfuerzo importante para que esos estudios se conviertan en propuestas de reforzamientos de nuestros hospitales y escuelas, las que tengas estas deficiencias, para el día hoy y no después de un evento mayor”.

Destacó Liñayo que los espacios que tiene la universidad son estratégicos a la hora de definir un protocolo de actuación, en la respuesta que debe dar la ciudad para un problema significativo. Eso conlleva a que la universidad debe hacerse un planteamiento y realizar un esfuerzo para generar los protocolos de actuación, coordinación y definir cómo se debe planificar para que cada uno de esos espacios opere. Reiteró que, de acuerdo a la experiencia adquirida, ese es un tema que no se debe plantear después de un sismo de gran magnitud sino antes.

Por otro lado, el profesor Miguel Alvarado, de la Escuela de Ingeniería Geológica, explicó en el conversatorio todo lo relacionado a la Falla de Boconó, la cual ha estado generando la sismicidad actualmente. Allí recordó que esa falla es altamente sísmica, que produce sismos importantes que de cierta manera ha afectado históricamente la geología en Mérida. Recalcó que este tema siempre lo han tenido en el tapete y se ha advertido a la población que debe estar preparada en Mérida. Esa preparación tiene estar presente en cada persona para organizarse en las comunidades, buscar la información necesaria y poder saber qué hacer o cómo actuar antes, durante y después del sismo.

“En cuanto a la Falla de Boconó, la misma atraviesa todos los andes venezolanos, comienza en la depresión del Táchira y culmina en Morón, donde se une con el sistema de fallas San Sebastián - El Pilar. Esta falla ha sido estudiada durante 40 años por especialistas en la materia y se ha llegado a conclusiones en las que se debe preparar para un evento mayor, en la cual la población debe ocuparse debidamente”.

Reiteró Alvarado que como universitarios es importante fomentar esta cultura de riesgo sísmico, pues no se debe generar alarma ante esta realidad sino una debida preparación para este tipo de situaciones.

Vale destacar que este conversatorio Tormenta Sísmica se prevé realizar en otras facultades de la ULA y en el Municipio Campo Elías se efectuará otra jornada similar en la Hacienda El Pilar de Ejido, este 28 de noviembre, a partir de las 5 de la tarde. Prensa ULA.-


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