miércoles, 9 de octubre de 2019

Oposicion: entre la emocion y la razón Por Eddie A. Ramírez S.




Casi todos participamos en grupos de las redes sociales y tenemos acceso a los artículos de distinguidos compatriotas, todos ellos con deseos de salir lo antes posible de esta narcodictadura totalitaria. A través de estas relaciones con los “amigos invisibles del aire" como diría Arturo Uslar Pietri, se percibe que nos debatimos entre la emoción y la razón, sin lograr el equilibrio necesario para acuerdos mínimos.

Un acuerdo de integración nacional- Por Maxim Ross





En un reciente artículo ¿Cuál Acuerdo? ofrecía una escala de valores para concluir en la necesidad de alcanzar un Acuerdo de Integración Nacional, ahora que la Asamblea Nacional llama a todas las organizaciones que hacen vida en Venezuela a respaldar un Acuerdo Político Integral. En ese sentido, rescatamos un proyecto elaborado en la Universidad MonteAvila, en el cual defendemos que Venezuela se viene desintegrando sistemáticamente, más todavía con la intensidad que ha impuesto esta revolución destructiva “bolivariana”.

José Alvarado, el zurdo de la cancha- Por Mari Montes




“La diferencia entre lo imposible y lo posible radica en la determinación de una persona”.
Tommy Lasorda
Un guión de película que cuente la vida del lanzador de los Rays de Tampa, José Alvarado, podría comenzar con la imagen de un niño cazando una iguana de una sola pedrada, certera y fulminante.
Después seguiría una escena, en exteriores y de día. El escenario sería el polideportivo del barrio, de dos instalaciones, una cancha techada y otra para jugar cualquier cosa, al aire libre, bajo el sol candente y el cielo despejado.

Tecla Tofano y Clara Diament a la luz de Caracas



Clara Diament en el taller de Tecla Tofano. Fotografía de Ángel Hurtado | Archivo Fotografía Urbana


Es posible que lo único que quede del día en que coincidieron, de izquierda a derecha, Tecla Tofano, Clara Diament y la luz de Caracas sea esta fotografía. No puede ser, dirá el observador atento, porque en el centro de la imagen está una cámara de cine y las luces están encendidas: ese día quedó registrado en una película. Y así fue… pero no por mucho tiempo.
La foto fue hecha por el artista plástico y cineasta Ángel Hurtado en el año 1961, cuando recibió el encargo de Antonio Pisani Pardi, entonces director de la Televisora Nacional de Venezuela, de hacer una serie de programas con artistas locales. El resultado sería una decena de documentales sobre artes plásticas, que se tituló El arte en la pantalla. Poco después de concluido el trabajo, Hurtado marchó a Europa donde permanecería seis años. “Cuando regresé –dijo en entrevista– me enteré de que los habían destruido. Habían botado las películas para usar las latas y los riles. No quedó ningún vestigio de ese trabajo, salvo las fotos. Todos los documentales se perdieron, con excepción del que dedicamos a la figura y obra de Pedro Ángel González”

Efecto Kicillof ¿Quién es el «joven» de la victoria peronista en Argentina?- Por Agustin Cesio

Efecto Kicillof  ¿Quién es el «joven» de la victoria peronista en Argentina?

El triunfo de Axel Kicillof en las elecciones primarias de la provincia de Buenos Aires será central en la elección general de Argentina. Un candidato resistido por la oposición y por parte del oficialismo, al que se lo sindicó de «marxista» y que fue acusado de tener el perfil de un «joven de la ciudad», podría ser el gobernador de la provincia más importante del país.


En Argentina, las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) deberían servir para seleccionar las candidaturas que se presentarán en las elecciones generales. En las celebradas el 11 de agosto, no obstante, ningún partido tuvo competencia interna, por lo que se vivieron como un simulacro de las generales. Y así ocurrió también en los niveles provinciales. No se decidía nada pero, como escribió el politólogo Andrés Malamud se decidió casi todo. Alrededor de la mitad de los argentinos votaron por Alberto Fernández, acompañado por Cristina Fernández de Kirchner como candidata a vicepresidenta, y castigaron al actual presidente, Mauricio Macri, por incumplir sus promesas: durante su gobierno la inflación fue cada vez mayor, las inversiones prometidas no llegaron y la economía pasó de la recesión a la crisis, con el endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) como espada de Damocles. Lejos de modernizar el país, Macri cometió el mismo pecado que otros gobiernos de la derecha: profundizó los problemas que venía a resolver.

El marxismo cultural tiene la culpa de todo-El pensamiento de los cerebros del bolsonarismo- Por Andy Robinson



«El marxismo cultural tiene la culpa de todo»  El pensamiento de los cerebros del bolsonarismo


Ernesto Araújo y Olavo de Carvalho, dos de los principales gurúes del bolsonarismo, sostienen que las ideas de Gramsci son nefestas para la familia tradicional y culpan al teórico literario marxista Georg Lukács por la presencia de una dictadura invisible que adoctrina a los niños en las escuelas. ¿En qué se basa la obsesión de los intelectuales de Bolsonaro por el «marxismo cultural»?

I Concurso Nacional de Fotoperiodismo: Entre el registro y la memoria- Por Laura Guzman

Resultado de imagen para os fotógrafos Rayner Peña y Román Camacho compartiendo su trabajo.

Hasta el 20 de octubre, en la Galería TRESy3 de Las Mercedes, Caracas, podrá apreciarse la exposición del I Concurso Nacional de Fotoperiodismo Entre el registro y la memoria, organizado por el Instituto Prensa y Sociedad (Ipys), con el apoyo de la Embajada del Reino de los Países Bajos en Venezuela. 

Como repensar el capitalismo- Por Simon Johnson




WASHINGTON, DC - La United States Business Roundtable, una organización de directores generales de grandes empresas estadounidenses, emitió recientemente una declaración que causó bastante revuelo en algunos círculos. En lugar de centrarse principal o exclusivamente en maximizar el valor para los accionistas, los titanes corporativos de Estados Unidos argumentaron que las compañías deberían dar más peso al bienestar de su comunidad de partes interesadas más amplia, incluyendo trabajadores, clientes, vecinos y otros.

La sombra del terror” de Braulio Barreto (“Barretico”) - Alberto Hernández



En este libro la ficción no existe:
No se trata de la recreación de un imaginario convertido en arcadia del espíritu. Es el testimonio de una larga aventura donde los hombres eran lobos del hombre. Es el testimonio de un hombre que asumió la experiencia de perseguir por encargo, de silenciar por mandato y obediencia a quienes se oponían a los designios del poder.

Pasado común: a propósito de “Telón de fondo” de Elías Pino Iturrieta- Por Manuel Gerardo Sánchez



Resultado de imagen para Elías Pino Iturrieta

El pasado 3 de septiembre se presentó en Barcelona, España, Telón de fondo, historias distintas de Venezuela, de Elías Pino Iturrieta. A continuación reproducimos el texto de su presentador, el historiador y narrador Manuel Gerardo Sánchez.


Telón de fondo es el resultado de un propósito —o más bien es un empecinamiento— que Elías Pino Iturrieta ha defendido a lo largo de su carrera como historiador: hacer del estudio del pasado un conocimiento potable y accesible. La enjundia metodológica, el abigarramiento de citas a pie de página y la seriedad del aparato crítico, ese que la disciplina histórica ha porfiado en refinar para endomingarse de «ciencia», lejos de seducir al interesado lo alejan de los libros. Lo ahuyentan. Por añadidura, convierten a las historiografías en mamotretos pesados que sueltan un parpadeo antipático. La mueca huraña que zapatea curiosidades y anestesia imaginaciones.
Sin burlar el método que exige hoy la labor de Heródoto, Telón de fondo abjura de la aspereza del ídem e ibídem, de los engreimientos de eruditos, de los conceptos que se vuelven fárragos y de esa prosa abstrusa, repleta de tecnicismos y máximas pomposas, tan común en las investigaciones académicas. Su índice reúne un rimero de petites histoires que, junto a la precisión del dato y a la oportuna ubicación de la fuente, no cancela el viaje en el tiempo ni reprime la ensoñación maravillosa. Al contrario, los impulsa. Los ensayos que compila este título publicado por Editorial Alfa pasean al lector por las geografías del pretérito, lo hechizan con el fragor y el chisme de antaño, lo acercan a las mentalidades que, a pesar del vestido descolorido, desfilan en las pasarelas del gerundio —por aquello de «el pasado no pasa, se disfraza de presente»— y, por supuesto, lo ponen en contacto con personajes y sucesos que amarillean en los crepúsculos del olvido. Entonces, Elías Pino, con su pluma elegante y tono entretenido, desempolva identidades y acontecimientos que se enmohecen en los archivos para convertirlos en memoria viva. Un acto de resurrección que conjura gracias a la palabra, única finalmente en obrar el milagro, el «levántate y anda» que certifican las ansias de quienes, como Lázaro, buscan luz y entendimiento.
Por su hechura narrativa y la escogencia atinada de las anécdotas, los textos que conforman Telón de fondo parecen más bien pequeñas fabulaciones o apólogos sin moralejas. ¡Menos mal! No evangelizan. No reclutan a fanáticos de propagandas. Son la prueba escrita de la voluntad de divulgación ya expresada por Pino Iturrieta: «Considero que, aparte de las investigaciones profesionales a las cuales obliga mi oficio, se debe procurar que los conocimientos lleguen a capas amplias de destinatarios que no se acercan a los libros destinados a la creación de entendimiento sobre el pasado desde una perspectiva académica».
Estos breves artículos rescatan singularidades. Ponen la lupa en hechos que la historiografía de postín desestima por preferir las convulsiones semánticas y las riquezas interpretativas de los grandes capítulos: guerras, emancipaciones, democracias y dictaduras, contiendas electorales y biografías de los héroes. Desentierran nombres de gente común, anónimos sin coronas ni charreteras, cuyas épicas se libran en el campo doméstico. Revisitan fragmentos en apariencia aislados de la vorágine social y política en la que se inscriben. Pero el autor nunca los divorcia de sus contextos: «Se debe procurar un contacto con los problemas del tiempo que les correspondió, o con la sensibilidad de los hombres de la época, con eso que algunos llaman ‘clima de opinión’, para que se pase del solaz a la reflexión y de la lectura ligera a la solución progresiva de un rompecabezas», aclara en los primeros párrafos. Por último, el conjunto suelta fulguraciones que brillan dentro del grand récit de la historia y permite que el detalle, eso que a primeras vistas luce baladí o insignificante, guíe a un panorama más amplio y complejo.
Sí, Elías Pino distingue en las particularidades, en el tráfico de la vida privada y en los vaivenes de lo cotidiano un tesoro informativo. Lo avalúa y con sus herramientas teóricas desbroza caminos para la comprensión. Pero, sobre todo, reconoce la necesidad de recurrir al pasado, su numen y objeto de estudio, para explicar situaciones de la actualidad. De hecho, los escritos de Telón de fondo nacen, tal como lo advierte en la introducción, de una noticia que pellizcó su conciencia y perspicacia para corregir las estrecheces del examen inmediato: «Los hechos del presente requieren un nexo con hechos anteriores, no solo porque lo tienen de veras sino también porque la mayoría de los análisis que ahora se producen de la vida venezolana no se salen del presente, se quedan en las vivencias del día, como si la historia comenzara con la partida de nacimiento del analista y terminara con el acta de su defunción».
Telón de fondo descubre las manipulaciones, argucias y tergiversaciones que, desde sus privilegios, ventilan los poderosos en sus discursos. Algunos liberan o esclavizan. Otros no consienten objeciones ni refunfuños e izan, como banderas, enunciados irrefutables en detrimento de la razón y de la diversidad. Por citar un ejemplo: la narrativa redactada después de las guerras de independencia. Ennoblece la naturaleza de la república, encumbra a los libertadores en recompensa de sus sacrificios, acucia la tutela y el gobierno de estos próceres por la herida sangrante en la batalla y, por supuesto, rompe todo vínculo con la colonia y el imperio español por considerarlo un período de oscurantismo y maldad. Estas páginas, asimismo, destronan a falsos ídolos, señalan los vacíos y los eventos que reclaman exégesis y reniegan de credos hasta hace poco asumidos como dogmas. ¿A principios del siglo XIX la mayoría del pueblo llano aupaba la causa patriota? Finalmente, quien se sumerja en estas profundidades no encontrará remanso, sino vértigo. Se quitará los velos que ocultan miradas y juicios. E identificará el gigantesco poder que tiene la historia —del que abusaron Bolívar, Guzmán Blanco y Chávez— para muñir y controlar voluntades, carencia y afectos por medio de relatos que sustituyen versiones por otras. Hay cuentos que abolen, barren y anulan verdades.

Prodavimci



09 de Octubre del 2019