martes, 15 de mayo de 2018

¿Que 20 años no es nada? - Pastor Heydra.



El célebre tango “Volver” 1934, compuesto por Alfredo Le Pera, y cantado por Carlitos Gardel puede ser algo más que la búsqueda de un dulce recuerdo. Extrapolándolo a la política de hoy, quien sabe si será el aferramiento al poder que nunca entendió la fuerza emergente que en 1998 liderara Chávez:


Sentir que es un soplo la vida/Que veinte años no es nada/ Que febril la mirada, errante en las sombras/Te busca y te nombra.
Hagamos un juego de realidades, unas musicales como, el “Volver” de Gardel, y otras políticas y sociales como es el caso de la acción de la ConocoPhillips de embargarle a PDVSA posesiones en el Caribe por una deuda de 2.000 millones de dólares, lo que significaría quitarle el 16% de su producción, quedando aun un cuantioso remanente; el regreso de las presiones de Chile y Estados Unidos para activar el Grupo de Lima, que se reúne este lunes en México, y oponerse a las elecciones presidenciales que el Presidente Maduro realizará el 20 de mayo, y hasta la vuelta de Marx en el siglo XXI.

20 años, fueron demasiados para el chavismo. Administraron un país rico y lo llevaron a ser uno de los más pobres con una tasa de inflación que rompió todos los récords universales, esperando que llegue a finales de año a los 5 dígitos. La peor economía del mundo. Corrupción galopante. Impunidad. Desempleo, quiebra del aparato productivo, escasez de alimentos, medicinas, repuestos; caos en todos los órdenes. Servicios básicos colapsados como salud, transporte, banca, electricidad, agua, aseo, seguridad y pare de contar. ¿Explicaciones? Una guerra económica inexistente, al lado de una incapacidad administrativa abismal. Allí están los hechos. Hemos superado con creces a países como Haití, Bolivia, Paraguay o Cuba, que no es poca cosa

La quiebra de PDVSA es otro monumento a la incapacidad, el saqueo y la desidia, lo que fue una de las grandes petroleras nacionalizadas, ahora es un despojo. No hubo inversiones en su campo, sus recursos fueron dedicados a otras actividades; su tren ejecutivo muy bien formado fue despedido, para quedar en manos de maulas cuyo único peso fue el de tener un carnet rojito que les aseguró el pase a uno de los atracos más desparpajados de la democracia que se conozcan. La PDVSA de hoy no es ni su sombra, con el pequeño inconveniente que el grueso de la economía nacional depende de ella.

Las presiones internacionales contra las elecciones del 20-M se han puesto de nuevo a la orden del día, luego de los resultados insulsos de la VIII Cumbre Presidencial, y la reapertura de España y Panamá que lograron darle un segundo aire a Maduro. Más bulla que cabuya la del mundo diplomático, pero no deja de ser una postura interesante ¿Habrá que esperar que pasa luego de su reelección el 21-M?
Los 200 años de Marx, tras el derrumbe de los socialismos reales acontecidos entre los 80 y los 90, lo han convertido en un ser más profano. Sus teorías fueron solo experiencias de ensayo y error cometidas en la URSS de Lenin y Stalin o en la China de Mao. Ambas corregidas con creces y con virajes espectaculares al capitalismo. Como dijo Horacio Tarcus en la revista Nueva Sociedad: Si el Marx de estos 200 años ya no anuncia, como ayer, la inminencia de la revolución proletaria, nos recuerda que los costos de las crisis periódicas del capitalismo las seguirán pagando los más débiles.
Mientras tanto en Venezuela tenemos nuestra versión tropical, arropada en sus barbas, que no es otra cosa que un régimen populista, fracasado, dictatorial y atroz, que buscará relegitimarse este 20 de mayo... Y sigamos con Gardel.

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